Respuesta rápida
En 2026, un electricista en Argentina cobra entre $28.000 y $420.000 según el tipo de trabajo: desde cambiar una llave térmica hasta armar un tablero completo. La mayoría de las tareas se cotizan por unidad —por boca, por tablero o por intervención— y no por hora, porque el tiempo depende mucho del estado de la instalación.
Como referencia rápida: una visita técnica ronda los $25.000 a $45.000, una boca nueva los $35.000 a $75.000, y una urgencia fuera de horario suma un recargo del 30 al 50% sobre la tarifa diurna. Más abajo vas a ver cómo cambian estos valores por región, por tipo de vivienda y según quién pone los materiales.
Tené en cuenta que estos números son de mano de obra y sirven como punto de partida, no como presupuesto cerrado. El valor final lo define el electricista después de ver la instalación: dos trabajos con el mismo nombre pueden costar muy distinto según el estado de la red, la accesibilidad y los materiales. Por eso, lo más confiable es pedir tres presupuestos y comparar sobre el mismo alcance.
Tarifas por tipo de obra
Los valores actualizados de cada tarea (visita técnica, boca nueva, cambio de térmica, armado de tablero, urgencias) los mantenemos en una sola tabla para que no se desactualicen al revisar el blog y la página de precios por separado.
A grandes rasgos, en CABA las tareas más frecuentes se mueven así: el cambio de una llave térmica o disyuntor entre $28.000 y $55.000, la detección de una falla o cortocircuito entre $45.000 y $95.000, el armado de un tablero principal de hasta seis circuitos entre $180.000 y $420.000, y la instalación eléctrica completa de una vivienda entre $28.000 y $55.000 el metro cuadrado. Son valores de mano de obra; los materiales se cotizan aparte salvo que se aclare lo contrario.
Mirá la tabla completa, agrupada por servicio con rango ARS y unidad de cobro, en /precios/electricista.
Diferencias por región
El mismo trabajo se cobra distinto según la ciudad. Si estás en CABA, Córdoba o Rosario, podés ver los rangos locales en las páginas correspondientes:
En líneas generales, los electricistas de Córdoba y Rosario cobran entre un 15% y un 25% menos que en CABA para el mismo trabajo, salvo en urgencias y en trabajos especializados, donde la menor oferta empareja los precios.
Dentro de CABA, los valores también pueden variar por barrio, sobre todo por la accesibilidad y el tipo de edificio. Como ejemplos, mirá electricistas en Palermo o electricistas en Belgrano.

Factores que mueven el precio
Dos trabajos con el mismo nombre pueden costar muy distinto. Lo que más mueve el precio es la accesibilidad de la instalación: no es lo mismo pasar un cable por cable canal a la vista que por una cañería embutida en la pared. La antigüedad también influye fuerte —una instalación de más de 30 años, con cables de aluminio o sin descarga a tierra, suele necesitar más trabajo del que se ve a simple vista.
Pesan, además, si hay que romper pared y revocar después, la calidad de los materiales elegidos, la altura de los techos y el horario: cualquier intervención fuera del horario laboral, de noche o en fin de semana, lleva un recargo. Pedí siempre que el presupuesto aclare qué incluye y qué podría aparecer como adicional.
Por hora vs. por trabajo
En electricidad, lo estándar es cotizar por unidad de trabajo —por boca, por tablero, por intervención— y no por hora. Esto te conviene como cliente: sabés el tope antes de empezar y el electricista asume el riesgo si la tarea le lleva más tiempo del previsto.
La tarifa por hora —que en CABA ronda los $8.000 a $18.000— suele usarse solo para diagnósticos complejos o trabajos difíciles de estimar de antemano. Para todo lo demás, pedí el precio cerrado por trabajo; si te cotizan "por hora" una tarea común, como cambiar un toma o agregar una boca, pedí que lo pasen a precio fijo.
Un ejemplo: si necesitás cuatro bocas nuevas en un ambiente, cotizarlas por boca (a unos $50.000 cada una) te da un total claro de $200.000 más materiales, sin importar si el electricista tarda medio día o uno completo. Cobrarlo por hora te dejaría sin tope. La excepción típica es cuando hay que buscar una falla escondida: ahí el diagnóstico por hora es razonable, pero pedí un máximo estimado antes de que arranque.
Escenarios por tipo de vivienda
Para que tengas una idea de a cuánto puede ir un trabajo completo, estos son tres escenarios típicos en CABA:
En un departamento de 2 ambientes, una revisión general más una boca nueva ronda los $95.000 a $175.000 con materiales incluidos. En uno de 3 ambientes, cambiar el tablero y agregar cuatro bocas nuevas va de $405.000 a $780.000. Y la instalación eléctrica completa de una casa de hasta 80 m² arranca en torno a los $2.500.000, con los materiales a convenir según la calidad.
En Córdoba y Rosario, aplicá el descuento del 15 al 20% sobre estos valores. Son estimaciones de referencia: la cifra firme la da el electricista después de ver la instalación.

¿Quién pone los materiales?
Hay dos modalidades habituales. La más común es solo mano de obra: vos comprás los materiales (cable, llaves, cajas, térmicas) y el electricista los instala. Te conviene si querés controlar la calidad —un disyuntor de marca puede costar el doble que uno genérico y durar el triple.
La otra es "todo incluido": el electricista compra todo y te lo cotiza junto. Es más cómodo, pero pedile siempre los remitos o las marcas que va a usar antes de cerrar. Si te ofrecen "todo incluido" a un precio mucho menor que la suma de los rangos de arriba, casi seguro están usando materiales de baja calidad, y la diferencia se nota a los pocos meses.
3 reglas para no pagar de más
Tres reglas simples que aplican siempre que contratás un electricista. Primero, pedí al menos tres presupuestos antes de elegir: para el mismo trabajo, los precios pueden variar hasta un 40% entre profesionales.
Segundo, pedí el presupuesto detallado por escrito —que diga alcance del trabajo, qué materiales se incluyen y cuáles no, horas estimadas, garantía y forma de pago. Tercero, no pagues más del 30 al 40% de anticipo: el resto, al terminar y cuando hayas comprobado que funciona. Si te piden el 100% por adelantado, no aceptes; y si el trabajo toca el tablero, pedí ver la matrícula antes de empezar.

¿Cuándo necesitás un electricista matriculado?
Por ley, cualquier trabajo que toque el suministro principal de la red eléctrica de la propiedad debe hacerlo un electricista matriculado ante la distribuidora (EDENOR o EDESUR en el AMBA, EPEC en Córdoba, EPE en Santa Fe). Esto incluye el armado de tablero, la instalación nueva, la ampliación de carga y la certificación de la instalación.
Para trabajos chicos —cambiar un toma, colocar un aplique o detectar una falla en un circuito— no es obligatorio, pero sí recomendable. La diferencia de precio entre un matriculado y uno que no lo es ronda el 10 al 20%, y vale la pena en cualquier tarea donde un error puede terminar en un incendio.
El matriculado, además, puede emitir la documentación que algunos trámites exigen: el certificado de instalación eléctrica, los planos para una obra o la firma para habilitar el medidor ante la distribuidora. Si estás reformando, vendiendo o alquilando, ese papel te evita problemas más adelante. Antes de empezar, pedile el número de matrícula y verificá que esté vigente.
¿Querés cotizar tu trabajo?
Publicá tu tarea en Muovi y recibí presupuestos de electricistas verificados de tu zona. Sin llamadas, en minutos.
