Qué te está pasando
Estás en algo y, de golpe, todo se apaga. Vas al tablero, subís la térmica, y a los pocos minutos vuelve a saltar. Es molesto y, encima, preocupa. La buena noticia es que la térmica saltando no es la falla: es la protección haciendo bien su trabajo. Te está avisando que algo en la instalación necesita atención.
Antes de llamar a nadie, hay varias cosas que podés revisar vos mismo de forma segura para entender qué está pasando. Vamos paso a paso.

Las causas más comunes
Cuando una térmica salta una y otra vez, casi siempre es por una de estas razones:
- Sobrecarga. Demasiados equipos consumiendo a la vez en el mismo circuito. Es la causa número uno, sobre todo en invierno con estufas eléctricas o en verano con aires acondicionados.
- Un electrodoméstico con falla. Una resistencia quemada, un motor trabado o un cable interno pelado hacen saltar la térmica apenas encendés ese aparato.
- Un cortocircuito. Dos cables que se tocan donde no deben —en un toma, una llave o dentro de la pared— provocan un salto inmediato y seco.
- Humedad o una conexión floja. Filtraciones cerca de un toma, o un cable mal ajustado en el tablero, generan fugas que disparan la protección.
- La térmica gastada. Con los años, una térmica puede quedar "floja" y saltar con consumos normales. Es menos frecuente, pero pasa.

Qué probar en casa, paso a paso
Estos pasos son seguros y no requieren tocar cables ni abrir el tablero. El objetivo es identificar qué circuito o qué equipo está causando el problema.
1. Desenchufá todo lo del circuito afectado. Si la térmica que salta es la de la cocina, por ejemplo, desenchufá todos los electrodomésticos de esa zona. Después subí la térmica.
2. Si ahora se queda subida, el problema es un equipo. Volvé a enchufar de a uno, esperando un rato entre cada uno. Cuando la térmica salte, el último que enchufaste es el sospechoso. Probá ese aparato en otro toma: si sigue saltando, llevalo a revisar.
3. Si salta con todo desenchufado, el problema está en la instalación. Acá ya no es un electrodoméstico: hay una falla en el cableado, un toma o el propio tablero. Este caso sí necesita un electricista.
4. Fijate si coincide con la lluvia o la humedad. Si salta sobre todo en días de lluvia, lo más probable es una filtración que llega a un toma o a una caja. No insistas en subir la térmica: anotalo y contáselo al electricista.

Cuándo llamás a un pro
Hay momentos en los que conviene dejar de probar y llamar a un electricista, por seguridad. Llamá si:
- La térmica salta incluso con todo desenchufado.
- Sentís olor a quemado, ves chispas o el tablero está caliente al tacto. En ese caso, cortá la llave general y no la vuelvas a subir.
- La térmica no se queda subida de ninguna manera.
- Es una instalación vieja (más de 30 años, cables de aluminio o sin descarga a tierra).
Un electricista puede medir el consumo de cada circuito, encontrar la fuga o el cortocircuito y dejar la instalación segura. Si querés tener una idea de cuánto sale, mirá los rangos de referencia en la página de precios de electricista, y para entender por qué se cobra por trabajo y no por hora, te puede servir la guía de cuánto cobra un electricista.
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