Dividir la instalación en circuitos permite que la iluminación, los tomacorrientes y la cocina tengan cada uno su llave térmica. Así, si algo falla en un sector, salta solo esa protección y el resto de la casa sigue funcionando; además, facilita diagnosticar dónde está el problema.
Una casa con pocos circuitos concentra demasiado consumo en cada uno y obliga a encadenar zapatillas, lo que sobrecarga los cables. Sumar ambientes o equipos de alto consumo suele requerir crear circuitos nuevos. Ese diseño —cuántos circuitos y con qué protección— lo define un electricista matriculado según la carga de la vivienda.

Cuándo lo necesitás
Toda la casa depende de una o dos térmicas y querés separar la cocina y los tomas en circuitos propios.
Vas a sumar un ambiente o un equipo grande y necesitás un circuito dedicado para no sobrecargar el existente.
Términos relacionados
Tablero eléctrico
Caja que centraliza y protege la instalación eléctrica de la vivienda, donde se ubican las llaves térmicas, el disyuntor diferencial y la distribución de circuitos.
Llave térmica
Interruptor automático del tablero que corta un circuito cuando la corriente supera su límite, evitando el recalentamiento de los cables y el riesgo de incendio.
Potencia instalada
Cantidad de energía que la instalación de una vivienda puede entregar a la vez, definida por la potencia contratada y por el dimensionamiento del tablero y los cables.
Cortocircuito
Contacto directo entre dos conductores de distinta polaridad que provoca un pico de corriente muy alto y hace saltar de inmediato la protección del circuito.