La llave térmica (o termomagnética) protege la instalación contra sobrecargas y cortocircuitos. Cada circuito de la casa suele tener la suya, dimensionada según la sección del cable y el consumo previsto. Cuando circula más corriente de la que el cable soporta, la llave 'salta' y desconecta ese tramo antes de que el cable se caliente en exceso.
Se complementa con el disyuntor diferencial: la térmica cuida los cables, el diferencial cuida a las personas. Que una térmica salte al enchufar varios aparatos de alto consumo a la vez es señal de que ese circuito está al límite; sumar una zapatilla no lo resuelve y puede ser peligroso. Un electricista matriculado puede evaluar si conviene dividir la carga en más circuitos.

Cuándo lo necesitás
Se corta la luz de un ambiente al usar la pava eléctrica y el microondas juntos: probablemente ese circuito esté sobrecargado y necesite revisión.
Querés sumar un aire acondicionado o un horno eléctrico y no sabés si el tablero tiene una térmica dedicada para ese consumo.
Términos relacionados
Disyuntor diferencial
Dispositivo del tablero que corta la corriente en milésimas de segundo cuando detecta una fuga eléctrica, protegiendo a las personas de electrocución.
Tablero eléctrico
Caja que centraliza y protege la instalación eléctrica de la vivienda, donde se ubican las llaves térmicas, el disyuntor diferencial y la distribución de circuitos.
Cortocircuito
Contacto directo entre dos conductores de distinta polaridad que provoca un pico de corriente muy alto y hace saltar de inmediato la protección del circuito.
Circuito eléctrico
Tramo de la instalación que alimenta un grupo de tomas o luces desde una misma protección del tablero, para que una falla afecte solo a esa parte de la casa.