Cuando alguien pregunta cuánto cuesta una limpieza profunda, en realidad está preguntando dos cosas al mismo tiempo: qué determina el número que le van a pasar y cómo saber si ese número es razonable. Las dos preguntas tienen la misma respuesta de fondo: una limpieza profunda se cotiza por trabajo, no por metro cuadrado a secas, y ese trabajo depende de variables muy concretas que vos podés describir con precisión antes de pedir el primer presupuesto.
Esta guía está partida en dos. En la primera parte vas a ver qué mueve el precio de una limpieza profunda en CABA en 2026 y cómo armar un brief que te permita comparar propuestas de verdad. En la segunda, cómo elegir a quién contratar: qué mirar antes de decidir, qué preguntas hacer y qué señales conviene tomar como advertencia. No vas a encontrar cifras acá, y es a propósito: los valores cambian con la zona, la temporada y el estado real del inmueble, y un número inventado te haría más daño que bien. Lo que sí vas a encontrar es cómo llegar a presupuestos comparables y elegir con criterio.
Si querés un punto de partida antes de entrar en el detalle, abajo tenés la calculadora de limpieza : cargás tipo de limpieza, ambientes, metros, urgencia y zona, y te devuelve un rango orientativo por visita. Es una estimación para ordenarte la expectativa, no una cotización: el número real lo pone el profesional cuando ve el caso concreto.
Tipo de limpieza
Limpieza habitual: pisos, baños, cocina y orden general.
Superficie
Frecuencia
Es una proyección: el costo por visita × la cantidad de visitas del mes. Muovi no publica descuentos por recurrencia — la tarifa de un servicio periódico se acuerda directamente con el profesional.
Urgencia
Extras
Estos trabajos no tienen una tarifa de referencia publicada: no suman al estimado y los cotiza el profesional. Marcarlos igual sirve para que tu tarea salga con el alcance completo.
Zona
El ajuste de precio es por ciudad. El barrio no cambia el estimado: lo sumamos a tu tarea para que el profesional sepa dónde queda.
- Base — 3-5 h de trabajo$34.000 – $63.000
- Ambientes y superficie — 3 amb., 60 m²$13.000 – $23.500
Valor orientativo, no vinculante. Es un estimado de referencia de mano de obra; el precio final lo define el profesional según el trabajo. Muovi es un marketplace: conecta clientes con profesionales independientes de limpieza, no presta el servicio.
Qué es exactamente una limpieza profunda (y qué no es)
Una limpieza profunda es un servicio puntual e intensivo que ataca todo lo que la limpieza semanal no llega a resolver. La limpieza de mantenimiento sostiene lo que está a la vista: pisos, mesadas, sanitarios, superficies. La profunda va al detalle acumulado: sarro y juntas del baño, campana y filtros de la cocina, grasa detrás y debajo de los electrodomésticos, zócalos, marcos de puertas y ventanas, herrajes, rieles de las ventanas corredizas, rejillas, artefactos de luz, y —si se pide— el interior de placares, alacenas, horno y heladera.
Esa diferencia de alcance es la que explica el precio. Una profunda lleva más horas por metro cuadrado, muchas veces más de una persona, y en ciertos casos equipamiento que una limpieza común no usa: aspiradora de sólidos y líquidos, hidrolavadora, escaleras para llegar a altura, o una máquina de inyección-extracción si hay alfombras o tapizados. Si querés ver ambiente por ambiente todo lo que entra en juego, el checklist de limpieza profunda por ambiente te sirve como referencia para armar tu propio pedido.
Una aclaración de alcance antes de seguir: esta guía trata sobre la contratación de un servicio de limpieza puntual y especializado, un trabajo concreto con principio y fin, que es lo que se publica en Muovi. No trata sobre la incorporación de personal doméstico de manera habitual y periódica en un hogar, que en Argentina se encuadra en el régimen de casas particulares: es un marco distinto, con sus propias reglas, y no lo abordamos acá. Si eso es lo que estás buscando, informate por los canales oficiales correspondientes, porque nada de lo que sigue aplica a ese caso.

Parte 1 — Qué mueve el precio de una limpieza profunda
Todo presupuesto de limpieza es, en el fondo, una estimación de horas de trabajo por persona más los insumos y el equipamiento que hagan falta. Cada factor de la lista siguiente empuja una de esas dos cosas. Cuanto mejor los describas al pedir la cotización, más ajustada va a ser la propuesta y menos probabilidades hay de que aparezca un adicional a mitad del trabajo.
- Metros cuadrados y cantidad de ambientes. Es la base de cualquier estimación, pero no alcanza sola: dos departamentos de los mismos metros pueden llevar tiempos muy distintos según cómo estén distribuidos. Un monoambiente amplio se resuelve más rápido que tres ambientes chicos con pasillos, puertas y rincones, porque cada división suma marcos, zócalos y esquinas.
- Estado de partida. Es el factor más subestimado. Hace cuánto que no se hace una profunda cambia todo: la grasa de cocina y el sarro de baño se endurecen con el tiempo y dejan de salir con un paso de producto. Un inmueble que recibe una profunda una vez al año se limpia mucho más rápido que uno que no la recibe hace varios. Sé honesto en este punto: exagerar hacia abajo no te ahorra plata, te garantiza un ajuste el mismo día.
- Cantidad de baños y estado de la cocina. Son los dos ambientes que más tiempo consumen, lejos. Un baño con sarro en la mampara, juntas oscurecidas y grifería opaca puede llevar tanto como un dormitorio entero. La cocina suma la campana, los filtros, la grasa de azulejos, el interior de alacenas y los electrodomésticos. Contar cuántos baños hay es tan importante como decir los metros.
- Los extras que pidas. Vidrios (sobre todo si hay que hacerlos de los dos lados o hay ventanales grandes), interior de muebles y placares, horno y heladera por dentro, alfombras y tapizados. Cada uno es tiempo adicional y, en algunos casos, equipamiento adicional. Ninguno se asume incluido por defecto: si los querés, pedilos explícitamente.
- Habitado o vacío. Un inmueble vacío rinde mucho más: el equipo trabaja de corrido, sin mover objetos, sin cubrir, sin volver a acomodar. Con la casa habitada y cargada de cosas, buena parte del tiempo se va en despejar y reponer. Si podés coordinar la limpieza para un día de casa vacía, es una de las decisiones que más impacto tiene.
- Cantidad de personas y horas estimadas. Un mismo trabajo puede resolverse con una persona durante una jornada larga o con un equipo de tres en media jornada. No siempre cuesta lo mismo, y no siempre te conviene lo mismo: si necesitás el departamento listo para una hora determinada, el equipo grande gana aunque el número sea parecido.
- Insumos y equipamiento que aporta el profesional. Productos específicos para cada superficie, aspiradora, hidrolavadora para balcones y patios, escaleras para altura, inyección-extracción para textiles. Que el pro traiga todo simplifica y suele reflejarse en el presupuesto; que lo pongas vos también es una opción válida, pero tiene que quedar dicho de antemano.
- Accesibilidad y piso. Si hay ascensor, si el equipo puede subir el equipamiento sin complicaciones, si hay dónde cargar agua, si el edificio tiene restricciones de horario para trabajos. Nada de esto es dramático, pero todo suma minutos y conviene declararlo.
- Urgencia y fecha. Pedir para pasado mañana no es lo mismo que pedir para dentro de dos semanas. Los fines de semana, los fines de mes y las fechas cercanas a mudanzas o entregas de llaves tienen más demanda, y la disponibilidad ajustada se nota en las propuestas que recibís.
Dentro de esos factores hay un grupo de tareas que mucha gente da por incluidas y que, en la práctica, se cotizan por separado en casi todas las propuestas. Saberlo de antemano evita la conversación incómoda del día del trabajo. Las más habituales son los vidrios de los dos lados, el interior de placares y alacenas, el horno y la heladera por dentro, el lavado de alfombras y tapizados, los balcones o patios con hidrolavadora, y el retiro de residuos voluminosos.
Con alfombras, tapizados y pisos delicados conviene ir un paso más allá y hablar del método antes de que empiece el trabajo. Cada material pide un tratamiento distinto: no es lo mismo una alfombra sintética que una de lana, ni un piso flotante que una madera con lustre. Avisá de qué material es cada superficie, preguntá con qué producto y con qué máquina se va a trabajar, y pedí una prueba en una zona poco visible antes de avanzar sobre toda la pieza. Es una conversación de dos minutos que previene la mayoría de los problemas. Si tenés varias piezas textiles, mirá la guía de limpieza de alfombras y tapizados y el glosario de limpieza de tapizados antes de pedir el presupuesto.
Por hora o por trabajo cerrado: cómo se cotiza
Vas a ver dos modalidades. La cotización por hora, donde se acuerda una cantidad de personas y un valor por hora, y el trabajo cerrado, donde se acuerda un resultado por un precio fijo. Ninguna es mejor en abstracto: dependen de cuánta certeza tengas sobre el estado del inmueble.
Si el estado de partida es conocido y razonable —una casa que se mantiene y necesita una profunda de temporada—, la cotización por hora suele ser transparente y eficiente. Si el estado es incierto o pesado —un departamento cerrado hace meses, una cocina muy cargada, una entrega de llaves con fecha—, el trabajo cerrado te da previsibilidad, porque el riesgo de que lleve más tiempo del previsto queda del lado de quien cotizó. Lo que no podés dejar sin definir, en ninguna de las dos modalidades, es qué pasa si el trabajo se extiende: cómo se computa esa hora extra, quién la autoriza y a qué valor. Que esté escrito antes, aunque no se use nunca.
Sobre los insumos, la regla es simple: preguntá siempre quién los pone. Un presupuesto que incluye productos, aspiradora y equipamiento no es comparable con uno que asume que vos tenés todo en casa. Y si tenés superficies que requieren un producto particular —mármol, madera, acero inoxidable, alguna pintura sensible—, decilo en el brief, no el día del trabajo.
Casos que se cotizan distinto a una profunda común
No toda limpieza intensiva es la misma limpieza. Hay situaciones que tienen su propia lógica de tiempos, insumos y expectativas, y meterlas dentro del rótulo genérico de profunda es la principal causa de presupuestos que después no cierran.
- Después de una obra o refacción. El polvo fino de obra se mete en todas las superficies y necesita varias pasadas, más el retiro de restos de material, pintura y adhesivos. Es un trabajo aparte, con su propio criterio: mirá la guía de limpieza post obra y la definición de limpieza fin de obra.
- Después de una mudanza. Es el escenario ideal para una profunda porque el inmueble está vacío, pero suma el polvo y las marcas que deja el traslado. Cómo encararla está detallado en la guía de limpieza después de una mudanza.
- Al entregar un alquiler. Acá el estándar no lo ponés vos: lo pone lo que se acordó al entrar. Requiere un nivel de detalle más alto y suele incluir vidrios e interiores de muebles. Está tratado en la guía de limpieza al entregar un alquiler.
- Alquiler temporario entre huéspedes. Es un servicio recurrente, rápido y con checklist fijo, muy distinto de una profunda puntual. Lo específico está en la guía de limpieza entre huéspedes.
Si tu caso combina mudanza y limpieza, coordinarlos en la misma ventana de días te ahorra idas y vueltas: el combo de mudanza y limpieza está pensado justamente para eso.
Cómo pedir presupuestos que puedas comparar de verdad
El error más caro al contratar limpieza no es elegir mal: es comparar mal. Si a un profesional le contás que tenés tres ambientes y a otro le agregás que hace un año que no se hace una profunda y que querés los vidrios, los dos números que vas a recibir no significan lo mismo, y el más barato va a parecer el mejor cuando en realidad está cotizando otro trabajo. La regla es una sola: el mismo brief para todos, escrito una vez y enviado igual a todos.
Un brief completo entra en un párrafo y contiene esto:
- Tipo de inmueble, metros y ambientes. Departamento o casa, metros aproximados, cuántos ambientes y cuántos baños. Si no sabés los metros exactos, una aproximación honesta sirve.
- Estado de partida. Hace cuánto que no se hace una profunda y si hay zonas puntualmente complicadas (sarro fuerte, grasa de cocina acumulada, humedad, obra reciente).
- Habitado o vacío. Y, si está habitado, cuánto vas a poder despejar antes de que llegue el equipo.
- Extras que querés incluidos. Vidrios (y de qué lados), interior de placares y alacenas, horno, heladera, balcón o patio, alfombras y tapizados con el material de cada uno.
- Mascotas y particularidades. Si hay pelo de mascota, si alguien fuma, si hay superficies delicadas, si hay alguna sensibilidad a productos con olor fuerte.
- Acceso y logística. Piso, si hay ascensor, horarios permitidos por el edificio, cómo entra el equipo y dónde se puede cargar agua.
- Fecha y ventana horaria. Si tenés fecha límite —una entrega de llaves, la llegada de una mudanza—, decilo desde el principio: cambia la disponibilidad y a veces la modalidad de cotización.
Con ese texto armado, publicás la tarea una sola vez y recibís propuestas de profesionales de tu zona sobre la misma base. También podés ver quién trabaja cerca tuyo en limpieza en CABA o, si estás fuera de la Ciudad, en limpieza en Argentina.
Parte 2 — Cómo elegir a quién contratar
Una vez que tenés varias propuestas sobre la misma base, la decisión deja de ser sobre el número y pasa a ser sobre la persona o el equipo. Tres cosas ordenan bien esa evaluación: lo que otros clientes dicen, lo que el presupuesto dice por escrito y lo que el profesional te responde cuando preguntás.
Empezá por los datos verificables. Perfil completo, historial de trabajos hechos, reseñas de clientes reales y respuestas concretas a preguntas concretas valen más que cualquier promesa general. Leé las reseñas buscando patrones, no notas sueltas: si varias personas mencionan puntualidad, o si varias mencionan que el trabajo se extendió sin aviso, eso te dice mucho más que la calificación promedio.
Después, exigí el presupuesto por escrito. No tiene que ser un documento formal, pero sí tiene que decir, como mínimo: qué tareas incluye y cuáles quedan afuera, cuántas personas van, cuántas horas se estiman, quién pone los insumos y el equipamiento, y qué pasa si el trabajo lleva más tiempo del estimado. Un presupuesto que dice solamente limpieza profunda con un número al lado es imposible de comparar y muy fácil de estirar. La parte de qué queda afuera es la más importante de todas y la que casi nadie pide: es exactamente ahí donde nacen los desacuerdos.
Estas son las preguntas que conviene hacer antes de confirmar:
- ¿Cuántas personas vienen y cuántas horas estiman? Te permite entender el número y organizarte para tener la casa disponible.
- ¿Qué incluye y qué no incluye este presupuesto? Preguntá explícitamente por vidrios, interior de muebles, electrodomésticos por dentro y balcón.
- ¿Quién pone los productos y las máquinas? Y qué productos se van a usar, sobre todo si hay superficies delicadas o alguien sensible a los olores fuertes.
- ¿Qué pasa si lleva más tiempo del estimado? Cómo se avisa, quién autoriza la extensión y cómo se computa.
- ¿Cómo se maneja una alfombra o un tapizado delicado? Qué método usan y si hacen una prueba en una zona poco visible antes de tratar toda la pieza.
- ¿Necesitan algo de mi parte? Agua caliente, un lugar para dejar el equipamiento, que despeje ciertos muebles, acceso a balcón o terraza.
- ¿Cómo y cuándo se paga? Que quede claro antes, junto con todo lo demás.
Señales de alerta antes de cerrar
Ninguna de estas señales, por sí sola, significa que alguien no sea confiable. Pero dos o tres juntas son motivo suficiente para seguir mirando otras propuestas.
- Cotiza sin preguntar nada. Un profesional con experiencia siempre quiere saber el estado de partida, cuántos baños hay y si está habitado. Un número inmediato sin una sola pregunta suele ser un número que después se ajusta.
- No te da nada por escrito. Si no querés discutir el alcance el día del trabajo, necesitás el alcance escrito antes del día del trabajo.
- Está muy por debajo del resto sin explicación. Casi siempre está dejando algo afuera —vidrios, cocina, una cantidad de horas realista— y ese faltante reaparece como adicional.
- Pide una seña alta por adelantado. Sobre todo si es a una cuenta personal y antes de que exista un acuerdo claro sobre qué se va a hacer.
- Evita las preguntas concretas. Si preguntás cuántas personas vienen y la respuesta es las que hagan falta, no tenés información para comparar.
- Presiona por la decisión inmediata. La urgencia fabricada rara vez juega a tu favor. Tomate el tiempo de comparar dos o tres propuestas serias.
Próximos pasos: planificá antes de que se acumule
La forma más eficaz de pagar menos por una limpieza profunda no es negociar el número: es llegar con la casa en mejor estado de partida y con tiempo. Una profunda hecha con cierta regularidad lleva menos horas que una que arranca desde cero después de años, y una pedida con dos semanas de anticipación tiene más y mejores propuestas que una pedida para mañana. Si querés entender cada cuánto conviene hacerla según tu situación, mirá la guía de cada cuánto conviene una limpieza profunda.
Cuando tengas tu brief listo, publicá la tarea con todo el detalle: metros, ambientes, baños, estado de partida, extras, mascotas, acceso y fecha. Vas a recibir propuestas de profesionales de tu zona sobre la misma base, vas a poder ver sus reseñas y vas a comparar sin hacer diez llamados. El resto de las guías del cluster están en el hub de guías de Muovi.
Fuentes oficiales
Cada afirmación regulatoria de esta guía se apoya en una fuente oficial. Verificá siempre la información en la fuente original antes de tomar una decisión.
Esta guía NO publica precios en pesos como cifras verificadas: describe los factores que mueven el costo de una limpieza profunda (metros y ambientes, estado de partida, baños y cocina, vidrios e interiores de muebles, si el inmueble está habitado o vacío, personas y horas, insumos y equipamiento, accesibilidad y urgencia) y recomienda pedir varios presupuestos comparables sobre el mismo brief. El marco es orientativo, basado en cómo se cotizan los trabajos de limpieza en Muovi, no una tarifa oficial.
Fuente: Muovi — Limpieza en CABA
