Juego de llaves sobre una mesada limpia junto a un contrato de alquiler y un balde con esponjas y guantes
    Guía para inquilinos · Fin de contrato

    Limpieza al entregar un alquiler: cómo dejar el departamento al final del contrato

    La entrega de un alquiler es el momento en que alguien recorre el departamento con más atención que nunca. No podés cambiar el paso del tiempo ni el desgaste normal del uso, pero sí podés entregarlo limpio y documentado. En esta guía te contamos qué se suele revisar, cuándo conviene limpiar y cómo preparar el pedido para que la entrega sea una conversación tranquila.

    Por el equipo editorial de Muovi

    Hay un momento particular en la vida de un alquiler: el día en que devolvés las llaves. Durante años nadie miró demasiado el estado del departamento, y de golpe alguien lo recorre ambiente por ambiente con una atención que no tuvo nunca. Es incómodo, y casi siempre es más incómodo de lo necesario, porque llega sin preparación.

    La buena noticia es que buena parte de lo que se mira en una entrega es justamente lo que sí podés resolver: suciedad acumulada. No podés cambiar el desgaste que dejaron cuatro años de uso, pero sí podés entregar un lugar limpio, vacío y documentado. Esta guía es sobre eso: qué se suele revisar, cuándo conviene limpiar, qué registrar y cómo pedirlo bien.

    Para dimensionar lo que implica, abajo tenés la calculadora de limpieza con el escenario de fin de contrato entre las opciones: cargás ambientes, metros, extras, urgencia y zona, y te devuelve un rango orientativo por visita. Es una estimación para planificar con tiempo, no una cotización cerrada: el número final lo define el profesional cuando ve el estado en que queda el inmueble.

    1

    Tipo de limpieza

    Limpieza habitual: pisos, baños, cocina y orden general.

    2

    Superficie

    3

    Frecuencia

    Es una proyección: el costo por visita × la cantidad de visitas del mes. Muovi no publica descuentos por recurrencia — la tarifa de un servicio periódico se acuerda directamente con el profesional.

    4

    Urgencia

    5

    Extras

    Lo cotiza el profesional

    Estos trabajos no tienen una tarifa de referencia publicada: no suman al estimado y los cotiza el profesional. Marcarlos igual sirve para que tu tarea salga con el alcance completo.

    6

    Zona

    El ajuste de precio es por ciudad. El barrio no cambia el estimado: lo sumamos a tu tarea para que el profesional sepa dónde queda.

    Estimado por visita
    Mínimo
    $47.000
    Típico
    $67.000
    Máximo
    $86.500
    • Base — 3-5 h de trabajo$34.000 – $63.000
    • Ambientes y superficie — 3 amb., 60 m²$13.000 – $23.500

    Valor orientativo, no vinculante. Es un estimado de referencia de mano de obra; el precio final lo define el profesional según el trabajo. Muovi es un marketplace: conecta clientes con profesionales independientes de limpieza, no presta el servicio.

    Por qué la entrega se mira con lupa

    La entrega es el único momento en que las dos partes tienen que ponerse de acuerdo sobre el estado de la propiedad. Del otro lado, quien recibe necesita saber en qué condiciones queda para volver a alquilar o para habitarla; de tu lado, querés cerrar el capítulo sin discusiones. Cuanto menos haya para interpretar, más rápido termina esa conversación.

    Entregar limpio no es un gesto de simpatía: es la forma más eficiente de sacar temas de la mesa. Cada cosa que se puede resolver con una limpieza y no se resolvió es un punto abierto que va a aparecer en la recorrida. Dejarlo impecable hace que la entrega sea más simple y reduce la fricción alrededor del depósito, porque la discusión queda acotada a lo que realmente es discutible.

    Lo que sí conviene tener claro: esta guía es sobre el estado del lugar, no sobre obligaciones. Qué corresponde a cada parte depende de lo que firmaste y de la normativa vigente. Si tu duda es de ese tipo, lo mejor es ir directo a la guía de quién paga las reparaciones en un alquiler y, si el caso es complejo, asesorarte profesionalmente.

    Clipboard con un checklist de revisión de limpieza al entregar un alquiler

    Qué suele revisarse en una inspección de salida

    No hay un protocolo único —cada propietario o inmobiliaria arma su recorrido— pero, en la práctica, la lista se repite bastante. Estos son los puntos que casi siempre se miran:

    • Estado general de pisos y paredes. Manchas frescas, marcas de muebles, restos de cinta o ganchos, y la zona detrás de donde estaban los muebles grandes, que aparece recién cuando se corren.
    • Baño. Es el ambiente más mirado. Juntas de la ducha y el piso, sarro en canillas, mampara y azulejos, inodoro por dentro y por fuera, bidet, botiquín y espejo.
    • Cocina. Grasa en azulejos, campana y filtro, frente e interior de alacenas, mesada, bacha, y el interior del horno y de la heladera si quedan en la propiedad.
    • Placares por dentro. Estantes, fondo, rieles de puertas corredizas y la parte alta. Se abren siempre, y con el placar vacío no hay dónde esconder polvo.
    • Vidrios y aberturas. Ventanas, marcos, rieles y persianas. Los rieles son el detalle que más delata una limpieza apurada.
    • Balcón y lavadero. Piso, baranda, desagüe del balcón, el hueco del lavarropas y la pileta del lavadero.
    • Rejillas y desagües. Baño, cocina, lavadero y balcón. Una rejilla tapada es fácil de detectar y fácil de resolver antes.
    • Olores. Humedad, encierro, mascotas, cigarrillo. Un departamento que huele a cerrado transmite descuido aunque esté limpio.
    • Que no quede nada tuyo. Perchas, productos abiertos, muebles que decidiste no llevarte, cosas en el balcón, bolsas de embalaje. "Te lo dejo por si te sirve" muchas veces se lee como "te dejé algo para tirar": preguntá antes.

    Si querés ver la contracara de esta lista —lo que conviene revisar cuando estás entrando a un departamento— está en el checklist de qué revisar al alquilar. Sirve mucho leerla al salir: es prácticamente el mismo recorrido, visto desde el otro lado.

    Desgaste normal vs. suciedad acumulada

    Esta distinción es la más útil de toda la guía, porque te dice dónde poner el esfuerzo. Vivir en una casa la desgasta: es inevitable y es esperable. Ensuciarla también, pero eso sí se saca.

    • Desgaste normal (esperable, no se resuelve limpiando). Pintura que perdió brillo o se amarilleó con los años, un piso de madera con marcas de uso, una junta que envejeció, herrajes gastados, una cortina de enrollar dura por el tiempo. Es el paso del tiempo haciendo su trabajo.
    • Suciedad acumulada (evitable, se resuelve limpiando). Grasa en la campana y los azulejos de la cocina, sarro en la mampara y las canillas, polvo compactado en rieles y placares, manchas recientes en pisos, moho superficial en juntas de baño, rejillas tapadas, telarañas en los rincones altos.

    La segunda categoría es la que podés cerrar por completo antes de la entrega, y es donde una limpieza a fondo cambia la percepción del lugar de manera drástica. Un departamento con desgaste visible pero impecable se lee como "usado y bien cuidado". El mismo departamento sucio se lee como "descuidado", y ahí es donde aparecen las discusiones.

    Si querés el detalle ambiente por ambiente de qué entra en una limpieza a fondo, lo tenés desarrollado en el checklist de limpieza profunda por ambiente.

    Publicá tu limpieza de entrega

    El timing: vacío primero, y con días de margen

    Hay dos reglas de tiempo y las dos importan más de lo que parece.

    La primera: limpiá con el departamento ya vacío. Recién cuando salió el último mueble se ve lo que hay detrás de la heladera, debajo de la cama, en el hueco del lavarropas y contra los zócalos. Si limpiás antes, esas zonas quedan afuera y son exactamente las que se miran en la recorrida. Además, con el lugar vacío el trabajo rinde mucho más: no hay nada que correr ni que proteger.

    La segunda: dejá un margen de días entre la limpieza y la fecha de entrega. Dos o tres alcanzan. Ese colchón existe porque al vaciar y limpiar siempre aparece algo: una mancha de humedad que estaba tapada por un placar, un vidrio que necesita otra pasada, una rejilla que no drena, una pared que quedó peor de lo que pensabas. Con margen, eso se resuelve. Sin margen, se convierte en un tema de la entrega.

    Si estás mudándote el mismo día, el orden es el de siempre: primero sale todo, después se limpia lo que dejás. Ese encastre lo desarrollamos en la guía de limpieza después de una mudanza, que explica cómo coordinar el flete con las dos limpiezas sin superponer equipos.

    Qué documentar antes de devolver las llaves

    Documentar no es desconfiar: es que la conversación sea sobre hechos y no sobre recuerdos. Lleva quince minutos y evita malentendidos que después cuestan mucho más tiempo.

    • Fotos o video del estado en que entregás. Ambiente por ambiente, con el lugar vacío y limpio, con buena luz natural y el mismo día de la entrega. Sumá primeros planos del baño, la cocina, el interior de placares y el balcón.
    • El inventario o acta de entrada, si lo tenés. Es el mejor punto de referencia común: permite comparar contra el estado del inicio en lugar de discutir contra una expectativa. Revisalo antes de limpiar, no después.
    • Fotos del "antes", si algo ya estaba así. Si al entrar había una marca, una junta manchada o un herraje flojo y tenés registro de ese momento, guardalo junto con las fotos de salida.
    • El detalle del servicio de limpieza. Qué se hizo y cuándo. Sirve para mostrar que el lugar se entregó trabajado, no barrido a las apuradas.
    • Lecturas de servicios y llaves entregadas. Cuántos juegos devolvés y a quién. Es la clase de detalle que nadie anota y que después nadie recuerda igual.

    Cómo preparar el brief para el profesional

    Una limpieza de entrega se cotiza sobre el tiempo de trabajo, y el tiempo depende de datos que sólo vos tenés. Si a cada profesional le contás algo distinto, los presupuestos no se pueden comparar. Contá siempre lo mismo:

    • Que es una entrega de alquiler y que va a estar vacío. Cambia el enfoque completo del trabajo: el foco pasa a interiores, rincones y detalle fino.
    • Metros, ambientes y cantidad de baños. Los baños son lo que más tiempo consume por metro cuadrado.
    • Las zonas que te preocupan. Si sabés que la cocina tiene grasa vieja o que la mampara tiene sarro, decilo. Un pro prefiere saberlo antes y presupuestar bien que descubrirlo en el momento.
    • Si incluye interior de muebles y electrodomésticos. Placares, alacenas, horno y heladera. Aclaralo, no lo des por incluido.
    • Vidrios, balcón y accesos en altura. Cuántos paños y si hay algo que no se pueda alcanzar sin riesgo. Si no se llega bien, no se improvisa: se busca otra solución.
    • El material de pisos y superficies. Madera, porcelanato, microcemento, mármol, revestimientos especiales. Avisalo para que usen el método adecuado, y si tenés dudas pedile al profesional que pruebe primero en una zona poco visible.
    • Si hay alfombras o tapizados que quedan. Es otro rubro y otro método: preguntá antes cómo lo van a tratar.
    • Piso, ascensor y la fecha con ventana horaria. Especialmente si el consorcio limita el uso del ascensor.

    Pedí que el alcance quede por escrito: qué ambientes entran, si incluye interior de muebles, si incluye vidrios y qué pasa si el trabajo se extiende. Es la misma lógica con la que conviene pedir cualquier presupuesto, y es lo que hace que después no haya sorpresas. Podés ver perfiles disponibles en limpieza en CABA y comparar propuestas sobre la misma base.

    Lo que no es limpieza: cuándo estás hablando de una reparación

    Hay cosas que ninguna limpieza resuelve, y confundirlas genera frustración de los dos lados. Una canilla que pierde, una persiana rota, una cerradura que no cierra, un vidrio rajado, una toma que no funciona o una mancha de humedad activa no son suciedad: son reparaciones. Eso es otra conversación, y es una conversación con el propietario, no con el profesional de limpieza.

    Lo mejor que podés hacer con esos temas es separarlos temprano. Recorré el departamento un par de semanas antes de la entrega, anotá todo lo que no anda y planteálo por su carril, en lugar de que aparezca junto con todo lo demás el día que devolvés las llaves. Para entender cómo se encara ese tipo de pedido durante el contrato, están las guías de reparaciones urgentes en un alquiler y de quién paga las reparaciones. Sobre quién debe hacerse cargo de cada arreglo, esas guías son el lugar para mirar: acá no vamos a decírtelo nosotros.

    Y una aclaración honesta para cerrar: dejar el departamento impecable no garantiza ningún resultado en particular sobre el depósito. Lo que hace es sacar de la discusión todo lo que era evitable, llegar con registro propio y que la recorrida sea corta. En la práctica, eso es casi todo lo que está en tus manos —y suele alcanzar para que la entrega termine siendo un trámite y no un problema.

    Publicá tu limpieza

    Este artículo es informativo y no constituye asesoramiento legal. Para tu caso particular, consultá con un abogado.

    Fuentes oficiales

    Cada afirmación regulatoria de esta guía se apoya en una fuente oficial. Verificá siempre la información en la fuente original antes de tomar una decisión.

    1. Esta guía es informativa y práctica sobre cómo dejar limpio un inmueble al entregarlo: describe qué se suele revisar en una inspección de salida y cómo prepararse. NO constituye asesoramiento legal, no afirma quién debe pagar qué, no cita artículos de la Ley de Alquileres como hechos verificados y no promete ningún resultado sobre el depósito. Para el reparto de responsabilidades entre inquilino y propietario, se remite a las guías legales del sitio.

      Fuente: Muovi — Limpieza en CABA

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