Flete y mudanza no son el mismo trabajo
Para el que llama por teléfono son casi la misma palabra. Para vos son dos negocios distintos, y confundirlos es el error más caro de los primeros meses. Un flete es un viaje puntual: una heladera, un placard, unas cajas que van de un punto a otro. Lo que cotizás ahí es el objeto y el viaje. Una mudanza es una casa entera: volumen, horas, gente, una fecha que bloqueás y un cliente que ese día no tiene dónde dormir si vos no aparecés. Lo que cotizás es el volumen, el acceso en las dos puntas y la cantidad de manos que hacen falta para terminar en el día.
La consecuencia práctica es una sola: tomar una mudanza cotizada como si fuera un flete es trabajar doce horas para ganar lo de un viaje. Todo lo que sigue —el vehículo, el seguro, los papeles, el equipamiento— existe para que puedas decidir con criterio cuál de los dos trabajos estás aceptando, y cobrarlo como lo que es.
El vehículo: papeles, medidas y con qué te conviene arrancar
Casi todo el mundo arranca con el vehículo que ya tiene, y está bien: una camioneta o un utilitario chico alcanza para objetos sueltos, monoambientes y mudanzas de estudiante, que además es el trabajo que más entra. La pregunta correcta antes de invertir no es "qué camión compro" sino "qué trabajos quiero tomar, y cuál es el vehículo mínimo que los cubre". Un utilitario grande o un camión chico recién se justifica cuando ya estás rechazando por tamaño trabajos que podrías hacer.
De los papeles, lo que conviene tener claro es que casi ninguno es un trámite de una sola vez: casi todos vencen, y el control te los pide justo el día que estás cargando.
- La licencia que corresponde a ESE vehículo. No es la misma para un utilitario que para un camión: a partir de cierto peso total deja de alcanzar la licencia particular y pasa a pedirse una clase profesional. El límite exacto, el trámite y los requisitos los define la autoridad de tu jurisdicción, así que averigualo en tu municipio antes de comprar el vehículo, no después.
- Título, cédula y autorización si el vehículo no está a tu nombre. Si manejás un vehículo de un familiar o de un socio, resolvé la autorización antes del primer viaje: es el papel que aparece siempre en el peor momento.
- La verificación técnica vigente. El nombre, la periodicidad y el alcance cambian según la jurisdicción y según si el vehículo está afectado a transporte de carga. Consultá qué te corresponde a vos, por tu vehículo y por tu actividad.
- Las medidas útiles, anotadas. Largo, ancho, alto de caja y ancho de puerta. Parece un detalle y es una herramienta de venta: es lo que te deja contestar en el momento si el placard entra o no, y lo que evita que aceptes un trabajo que no entra.
El seguro es tuyo, y la cobertura la elegís vos
Acá conviene ser directos, porque es donde más se confunde la gente que arranca. Muovi es un marketplace: conecta clientes con profesionales independientes. No vende seguros, no exige ninguno ni administra la cobertura de nadie. El seguro lo contratás vos, con tu compañía o tu productor, y el nivel de cobertura es una decisión tuya sobre tu propio riesgo. Nosotros no podemos —ni queremos— decirte cuál es el mínimo que te sirve.
Lo que sí podemos darte es la lista de preguntas que conviene hacer antes del primer trabajo pago, porque son las que después definen si tenés un problema o un mal día:
- ¿Mi póliza contempla usar el vehículo para transportar carga por dinero? Una póliza tomada como uso particular y un vehículo trabajando no son lo mismo para la compañía. Preguntalo con esas palabras y pedí la respuesta por escrito.
- ¿Qué pasa con la carga que llevo? El seguro del vehículo y una cobertura sobre lo que transportás son cosas distintas. Preguntá si existe algo específico para tu actividad, qué alcance tiene y qué te piden a cambio.
- ¿Qué queda excluido? Las exclusiones son las que definen tu riesgo real: suelen aparecer objetos de alto valor, electrónica, obras de arte y —muy habitualmente— lo que embaló el cliente por su cuenta. Leelas antes de firmar, no después de romper algo.
- ¿Cuál es la franquicia, y qué pasa con los ayudantes? Si el día de la mudanza subís gente al trabajo, preguntá qué corresponde para ellos. Es la pregunta que menos se hace y la que más caro sale.
Decidas lo que decidas, la parte que sí está enteramente en tus manos es la claridad. El profesional es el que evalúa si el trabajo se puede hacer con el vehículo, el equipo y la gente que tiene, y el que responde por lo que aceptó: si algo no entra o no se puede, se dice antes. Y del otro lado, pedile al cliente que declare lo frágil, lo pesado y lo de alto valor. Eso no es un seguro ni una cobertura: es la información que te permite llevar las mantas, el equipo y las manos necesarias, y cotizar con la realidad y no con lo que te imaginaste. Cómo dejar todo eso por escrito está desarrollado en la guía de contratos y presupuestos para mudanzas y fletes.
Monotributo y habilitaciones: qué mirar, y en qué orden
No hay un trámite único que te habilite a hacer fletes. Hay capas, y conviene mirarlas en orden, porque cada una depende de una autoridad distinta. Antes de seguir, la aclaración honesta: las categorías, los topes y los requisitos se actualizan y varían por jurisdicción, así que nada de lo que leas acá reemplaza lo que digan hoy ARCA (ex-AFIP), tu provincia y tu municipio. Verificá lo vigente en cada uno antes de invertir.
- La parte impositiva nacional. Empieza por el alta como monotributista en el sitio oficial del monotributo (la agencia que era AFIP hoy se llama ARCA; el dominio sigue siendo afip.gob.ar), con el código de actividad que corresponda a tu servicio. Mirá ahí mismo las categorías y los topes del día que hagas el trámite.
- Ingresos brutos en tu provincia. Es una capa aparte de la nacional, y si trabajás cruzando jurisdicciones —algo bastante normal en fletes— preguntá cómo te encuadra antes de que te lo pregunten a vos.
- Las habilitaciones de transporte. Es el punto que más varía y donde menos sirve una respuesta general. Según el municipio y según el tipo de vehículo y de servicio puede pedirse una habilitación, una inscripción en un registro de carga, una oblea, o nada de eso. La consulta concreta es simple: presentate en tu municipio con los datos del vehículo y de la actividad y pedí que te digan qué corresponde y qué vence cuándo.
- Un contador, la primera vez. Una consulta para ordenar el alta, la categoría y la facturación se paga sola, sobre todo si venís de trabajar en negro y no querés arrancar con una categoría que no te corresponde.
¿Vale la pena el orden? Sí, y por una razón comercial antes que legal: poder emitir factura es lo que te abre los clientes que más repiten y mejor pagan. Una mudanza de oficina, una inmobiliaria que mueve departamentos todos los meses, un consorcio, una empresa que necesita retirar mercadería: todos te van a pedir factura, y el que no puede darla queda afuera de la conversación antes de hablar de precio.

El equipamiento que separa un flete improvisado de un servicio
Esta es la inversión más barata y la que más rápido se nota. El cliente no ve tu experiencia: ve si bajás con mantas o si le apoyás el placard contra el cordón. Agrupado por función, esto es lo mínimo con lo que conviene salir a trabajar.
- Proteger: mantas de mudanza de verdad —no las frazadas viejas de tu casa—, film stretch, cartón corrugado en rollo para esquinas, puertas y marcos, cinta ancha, algo de burbuja para lo frágil y una lona por si llueve. El film y el cartón son lo que evita el rayón que te come la ganancia del viaje.
- Sujetar: cinchas con criquet y sogas en buen estado, más tacos y esquineros para que la cincha apriete sin marcar la madera. La carga suelta no es sólo un riesgo de rotura: es un riesgo de manejo.
- Mover: la zorra o carrito de carga —si trabajás seguido en edificios sin ascensor, la versión con ruedas para escalones se paga en dos trabajos—, correas de transporte o un arnés para levantar de a dos sin cargarle todo a la espalda, tacos deslizantes para correr el placard sin rayar el piso y guantes con agarre.
- Desarmar y armar: taladro atornillador, juego de llaves allen, destornilladores, pinza y una bolsa etiquetada por mueble para los tornillos. Esa bolsa es la diferencia entre un armado de veinte minutos y una tarde perdida buscando un bulón en el piso del camión.
- Seguridad y medición: matafuegos, balizas, chaleco, botiquín, linterna y el celular con batería. Y una cinta métrica, que es la herramienta más subestimada del rubro: medir la puerta del ascensor, el pasillo y el hueco de la escalera antes de decir que sí es lo que evita el "no entra" con el camión abajo y el cliente mirándote.
Cómo cotizar un flete y por qué una mudanza no se cotiza igual
Un flete se cotiza por lo que llevás y el viaje que hacés: qué objeto es, cuánto lleva subirlo y bajarlo, y de dónde a dónde va. Una mudanza se cotiza por el volumen de la casa, por el acceso en las dos puntas y por la gente que necesitás para terminar en el día. Son dos cuentas distintas, y por eso van en dos tablas distintas.
Las dos que siguen son los rangos de referencia que publican las calculadoras de Muovi para el piso de cada trabajo, leídos de esa misma fuente al construir esta página: si el modelo se actualiza, esta guía se actualiza con él. Son valores de referencia —una base de mercado, no precios auditados ni firmes—, y el precio final lo ponés vos. Los podés ver del lado del cliente, con todas las variables, en la calculadora de precios de mudanzas.
Lo que deja un flete
| Qué llevás | Tiempo estimado | Zona | Tramo | Rango por viaje |
|---|---|---|---|---|
| Cajas / pocas cosas | 30-60 min | CABA | Cruce dentro de la ciudad | $40.000 – $95.000 |
| Mueble grande (sillón, colchón, placard) | 1-2 h | CABA | Cruce dentro de la ciudad | $50.000 – $115.000 |
| Electrodoméstico (heladera, lavarropas) | 1-2 h | CABA | Cruce dentro de la ciudad | $55.000 – $125.000 |
| Carga completa (camioneta llena) | 2-4 h | CABA | Cruce dentro de la ciudad | $75.000 – $170.000 |
Cada rango es el piso de un flete local en ese tramo: sin ayudantes y con la opción de urgencia que no aplica recargo. Los dos extremos están en la misma ciudad y en zonas distintas, así que todas las filas de todas las plazas quedan en el mismo tramo de distancia —el cruce urbano— y se comparan entre sí. Un viaje que no cambia de zona dentro de CABA no suma ese tramo y cotiza por debajo; uno entre CABA y el GBA suma más. Cada tabla indica el tramo al que corresponde. Matriz de referencia, versión 2026-07.
Los rangos son el bruto del trabajo: la referencia de mano de obra que publican las calculadoras de Muovi, y que el cliente le paga al profesional directamente. No es tu ganancia neta: no descuenta la tarifa fija por trabajo completado que corresponde a tu nivel de profesional ni tus propios costos (traslado, productos, herramientas, impuestos). Esa tarifa depende del nivel y se consulta en la página de niveles profesionales.
Valor orientativo, no vinculante. Es un estimado de referencia de mano de obra y traslado; el precio final lo define el profesional según el trabajo. Muovi es un marketplace: conecta clientes con profesionales independientes, no realiza la mudanza ni ofrece seguros ni cobertura.
Lo que deja una mudanza
| Tamaño de la vivienda | Volumen aprox. | Zona | Tramo | Rango por mudanza |
|---|---|---|---|---|
| 1 ambiente / monoambiente | 8 m³ aprox. | CABA | Cruce dentro de la ciudad | $105.000 – $210.000 |
| 2 ambientes | 15 m³ aprox. | CABA | Cruce dentro de la ciudad | $155.000 – $290.000 |
| 3 ambientes | 22 m³ aprox. | CABA | Cruce dentro de la ciudad | $225.000 – $410.000 |
| 4 ambientes o más | 30 m³ aprox. | CABA | Cruce dentro de la ciudad | $325.000 – $560.000 |
| Casa | 40 m³ aprox. | CABA | Cruce dentro de la ciudad | $425.000 – $810.000 |
Cada rango es el piso de una mudanza local en ese tramo: ascensor en las dos direcciones, sin escaleras, sin embalaje, sin objetos declarados y sin urgencia. Los dos extremos están en la misma ciudad y en zonas distintas, así que todas las filas de todas las plazas quedan en el mismo tramo de distancia —el cruce urbano— y se comparan entre sí. Un viaje que no cambia de zona dentro de CABA no suma ese tramo y cotiza por debajo; uno entre CABA y el GBA suma más. Cada tabla indica el tramo al que corresponde. Matriz de referencia, versión 2026-07.
Los rangos son el bruto del trabajo: la referencia de mano de obra que publican las calculadoras de Muovi, y que el cliente le paga al profesional directamente. No es tu ganancia neta: no descuenta la tarifa fija por trabajo completado que corresponde a tu nivel de profesional ni tus propios costos (traslado, productos, herramientas, impuestos). Esa tarifa depende del nivel y se consulta en la página de niveles profesionales.
Valor orientativo, no vinculante. Es un estimado de referencia de mano de obra y traslado; el precio final lo define el profesional según el trabajo. Muovi es un marketplace: conecta clientes con profesionales independientes, no realiza la mudanza ni ofrece seguros ni cobertura.
Dos advertencias para leerlas bien. Las dos tablas publican una sola plaza, CABA, y un solo tramo de distancia, el que la calculadora llama “Cruce dentro de la ciudad”: son las filas de esa columna, no un promedio del país. Si trabajás en otra plaza, los rangos de todas las zonas publicadas están en cuánto se gana haciendo fletes y mudanzas. Y son el bruto del trabajo, no lo que te queda: de ahí salen todavía tu combustible, el mantenimiento, los ayudantes, tus impuestos y la tarifa fija por trabajo completado que corresponde a tu nivel, que podés consultar en la página de niveles profesionales.
Lo que el piso no incluye y vos sí tenés que cobrar
Los rangos de arriba describen el trabajo más simple posible: ascensor en las dos direcciones, sin escaleras, sin embalaje, sin objetos declarados, sin urgencia y sin ayudantes. Eso los hace útiles como piso y peligrosos como precio final, porque en la vida real casi ningún trabajo es así. Todo lo que aparezca por encima de esa base es trabajo real y se cotiza aparte:
- Pisos, escaleras y distancia hasta el vehículo. Preguntá siempre por el piso, si hay ascensor, si el ascensor recibe muebles y a cuántos metros podés estacionar. Es la variable que más horas agrega y la que más se omite al pedir presupuesto.
- Embalaje, desarmado y armado. Definí si va incluido, quién pone las cajas y si desarmás muebles. Un embalaje completo puede ser medio día de trabajo antes de cargar nada.
- Objetos declarados: frágiles, pesados o de alto valor. Un piano, una caja fuerte, un acuario, una heladera de dos puertas por una escalera caracol. Que el cliente los declare te deja llevar el equipo y la gente necesarios y cotizar bien.
- Urgencia y ayudantes. "¿Podés mañana a la mañana?" te reordena la semana, y una mudanza que no se hace sola necesita manos que se pagan. Las dos cosas van al precio, dichas de frente.
- El tiempo de espera. Llegar a horario y que el cliente no tenga nada embalado es la pérdida silenciosa del rubro. Dejá dicho desde cuándo corre la espera y cómo se cobra.
La regla que ordena todo esto es una sola y va por escrito en el presupuesto: el precio se calcula sobre lo que el cliente informó, y si el día del trabajo aparece algo distinto —más bultos, un piso más alto sin ascensor, muebles que hay que desarmar— se ajusta y se avisa antes de seguir. Sumale una seña para reservar la fecha: una mudanza te bloquea el día entero, y sin seña el que cancela a la noche anterior no pierde nada y vos perdés la jornada.
Tu checklist antes del primer trabajo
- Vehículo con papeles vigentes y la licencia que le corresponde.
- Medidas útiles del vehículo anotadas en el celular, listas para contestar.
- Tu seguro conversado con tu productor, con las exclusiones leídas y la póliza guardada en el teléfono.
- Alta impositiva encaminada y la consulta hecha en tu municipio por las habilitaciones que correspondan.
- El equipamiento de las cinco funciones cargado: proteger, sujetar, mover, desarmar y seguridad.
- Un presupuesto tipo que aclare qué incluye, qué no, la seña y qué pasa si el día del trabajo cambia el escenario.
- Las preguntas de relevamiento de memoria: qué hay que mover, a qué piso, si hay ascensor, si hay que embalar y si hay algo frágil, pesado o de valor.
Con eso ya podés tomar trabajo. Si querés ver cómo llegan los pedidos de fletes y mudanzas y qué piden los clientes de tu zona, mirá la página de fletes y mudanzas para profesionales. Y si lo que te falta es la otra mitad de la cuenta —cuánto deja realmente cada tipo de trabajo, con los rangos completos de todas las zonas publicadas—, seguí por cuánto se gana haciendo fletes y mudanzas.
Que te llegue el trabajo, no que lo salgas a buscar
Tener todo en regla no sirve de nada con la agenda vacía: el vehículo, el seguro y los impuestos corren igual. En Muovi armás tu perfil profesional, mostrás tu vehículo y tus trabajos terminados y recibís pedidos de gente de tu zona que ya publicó lo que necesita mover. Sin suscripción y sin obligación.
